Por Juan C. Palomino (Universidad Complutense de Madrid)
La acumulación de riqueza y su transmisión intergeneracional (donaciones y herencias) juegan un papel cada vez más determinante no solo en el bienestar individual, también en la igualdad de oportunidades. Para muchos hogares en España, recibir una transmisión patrimonial puede ser la única vía de acceso a la vivienda en propiedad o a una seguridad financiera básica, mientras que, para otros, supone la consolidación de elevados niveles de riqueza familiar que les alejan del resto de la sociedad.
La pregunta clave para el diseño de políticas públicas quizá no es si las herencias son «buenas» o «malas» para la desigualdad en general, sino cuándo dejan de ser un factor de nivelación para convertirse en un motor de concentración de la riqueza.
Un reciente estudio publicado en el Journal of Public Economics por Morelli, Nolan, Palomino y Van Kerm (corrigendum aquí) intenta arrojar luz sobre esta cuestión utilizando una metodología novedosa aplicada a seis países ricos, incluida España.
No todas las herencias son iguales: La metodología
Hasta ahora, la literatura se había centrado en comparar la desigualdad observada con un escenario contrafactual «sin herencias», sin llegar a resultados concluyentes en cuanto al efecto sobre la desigualdad. Este enfoque, aunque útil, ignora que el impacto marginal de una herencia depende de quién la recibe y de su cuantía. El citado estudio adopta un enfoque basado en la llamada función de influencia (‘RIF regression’). Esta técnica permite estimar cómo cambia la desigualdad (medida por el índice de Gini) ante un aumento marginal en la proporción de personas que reciben herencias de un tamaño determinado.
El hallazgo fundamental del estudio es que la relación entre herencias y desigualdad no es lineal. Las herencias pequeñas y medianas tienden a reducir la desigualdad relativa. ¿Por qué? Porque suelen ir a parar a hogares de clase media o clase media-baja para quienes ese activo representa un aumento proporcional de su riqueza mucho mayor que para los muy ricos. Sin embargo, a partir de un cierto umbral, las herencias se vuelven desigualadoras: son transferencias de gran cuantía concentradas en hogares que ya se encuentran en la parte alta de la distribución.
El «umbral de desigualización» en España
La metodología del trabajo permite además identificar con relativa precisión la raíz de la función de influencia, esto es, el ‘punto de inflexión’. Los datos, referidos a precios constantes de alrededor de 2010, sitúan este umbral para el caso de España en 127.500 euros por adulto (percentil 85 de la distribución de herencias), con un intervalo de confianza al 95% entre los 79.000 y 212.000 euros.
Por debajo de esta umbral, las transferencias intergeneracionales contribuyen, en promedio, a reducir el índice de Gini de la riqueza, mientras que por encima el impacto marginal se invierte y las herencias comienzan a aumentar la desigualdad agregada.
Este umbral varía entre países debido a las diferencias en la distribución de la riqueza y de las transferencias intergeneracionales. En países con mayor desigualdad de riqueza como EEUU, sólo las herencias por encima de 500.000 $ contribuyen a aumentar dicha desigualdad.
Umbrales de desigualización de las transferencias intergeneracionales (herencias y donaciones) en 6 países ricos (Extraída de la Tabla 2 de Morelli et al., 2025). Valores en precios de 2010.
| Alemania | España | Francia | Italia | Gran Bretaña | Estados Unidos | |
| Raíz en la función de influencia según tamaño de la transferencia (en moneda nacional, precios de 2010) | ||||||
| Umbral estimado | EUR 303,282 | EUR 127,301 | EUR 221,623 | EUR 346,701 | GBP 244,211 | USD 507,081 |
| 95% IC | [255,786 – 400,724] | [79,439 – 211,992] | [146,350 – 283,338] | [324,242 – 397,177] | [26,040 – 318,667] | [417,231 – 1,153,896] |
| Raíz en la función de influencia según percentil de la transferencia (en moneda nacional, precios de 2010) | ||||||
| Rango (Percentil) | 93.5 | 84.8 | 91.7 | 93.8 | 96.7 | 96.0 |
| 95% IC | [90.0 – 95.8] | [75.1 – 92.5] | [87.5 – 93.7] | [92.3 – 95.1] | [60.6 – 97.9] | [92.8 – 97.8] |
Implicaciones para el impuesto de sucesiones en España: un doble desajuste
Estos hallazgos contrastan con el diseño actual del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en España, revelando un desajuste por partida doble:
El mínimo exento nacional es demasiado bajo. La normativa estatal establece una reducción general de la base imponible de aproximadamente 16.000 euros para descendientes (Grupo II). En este caso, estaríamos gravando herencias desde importes muy inferiores al umbral, desincentivando o mermando transferencias que, según la evidencia empírica, tienen un efecto igualador.
La bonificación autonómica es, a menudo, demasiado alta. En la práctica, la cesión del impuesto a las Comunidades Autónomas ha generado una competencia fiscal donde muchas regiones (como Madrid, Andalucía o Canarias, entre otras) aplican reducciones muy elevadas o bonificaciones del 99% que dejan exentas herencias de cualquier cuantía. Incluso teniendo en cuenta el valor más alto de la horquilla de estimación (212.000 euros a precios de 2010, equivalente a unos 284.000 € en 2026). Esto implica que las herencias superiores o muy superiores a esta cifra —aquellas que la evidencia señala como generadoras de mayor desigualdad— quedan también libres de tributación efectiva en muchas Comunidades Autónomas.
Conclusión
Los resultados del trabajo sugieren que un diseño eficiente y equitativo del impuesto de sucesiones debería alejarse de las soluciones de esquina (ni gravar desde el primer euro, ni suprimir el impuesto de facto).
En el caso español, un diseño alineado con estos datos abogaría por elevar sustancialmente el mínimo exento nacional (acercándolo a ese umbral empírico donde la herencia deja de ser igualadora), y aplicar una progresividad real a partir de dicho monto, evitando las bonificaciones autonómicas que dejan exentas las herencias de cualquier importe. Esto permitiría que el impuesto contribuya a su función de igualdad de oportunidades sin penalizar la transmisión de pequeñas y medianas herencias.




