Por Iván Escudero (Universidad Complutense de Madrid). 


La crisis del Covid-19 ha provocado una gran distorsión en las estadísticas de las principales series económicas, generando discrepancias entre analistas y expertos. Uno de los aspectos más destacados es la disparidad en la intensidad del esfuerzo laboral en España[1], un factor crucial que influye en el cálculo de variables fundamentales como la productividad. Esta discordancia ha suscitado un debate sobre si la economía española ha logrado recuperar por completo los niveles previos a la llegada del Covid-19. Recientemente, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones (MISSM) ha publicado las estadísticas sobre las horas efectivas trabajadas correspondientes al último trimestre de 2023, lo que nos permite realizar un análisis anualizado de este periodo desde 2019.

Según el MISSM, en 2019, el número total de horas efectivas trabajadas en España, que incluyen las horas cotizadas por los trabajadores y excluyen los ERTE, la incapacidad temporal (IT) y otras prestaciones como permisos de embarazo y lactancia, superó los 24.321 millones de horas. Durante ese mismo año, el promedio de cotizantes a la Seguridad Social alcanzó los 14,9 millones, lo que equivale aproximadamente a 1.632 horas efectivas de trabajo anual por cotizante. Para proporcionar una referencia más práctica, al convertir estas horas en tiempo de trabajo semanal y descontar vacaciones y días festivos, se divide esta cifra entre 45,6 semanas, determinado así que cada cotizante trabajó en promedio unas 35,80 horas efectivas por semana. Al extender esto hasta 2023, podemos observar en la Figura 1 que las horas efectivas semanales no solo recuperan el nivel previo a la pandemia, sino que aumentan hasta 36,03 horas, lo que representa un incremento del 0,64 % durante este período.

Figura 1. Horas efectivas de trabajo semanal por cotizante

Fuente: MISSM

Si comparamos la evolución de las horas efectivas trabajadas con el número de cotizantes promedio de cada año, podemos observar en la Figura 2 que, en 2020, el total de horas efectivas disminuye de manera más significativa. Esta reducción se debe principalmente a las horas no efectivas de los trabajadores en ERTE. Sin embargo, posteriormente se produce una rápida recuperación en el tiempo de trabajo efectivo. Para el año 2022, el total de horas efectivas ya se situaba en un 4,7 % por encima de los niveles prepandemia, y muy cerca del aumento experimentado por el número de cotizantes. Además, aunque en 2023 la proporción de aumento en las horas no efectivas (ERTE, IT y otras prestaciones) es ligeramente superior, el total de horas efectivas crece más que el número de cotizantes promedio, que registra un aumento del 8,4 % (equivalente a 1,25 millones de trabajadores). Esto explica el incremento en las horas efectivas por cotizante observado en la Figura 1.

Figura 2. Horas efectivas y cotizantes (2019 = 1)

Fuente: MISSM

Estos datos sobre el esfuerzo laboral en España nos ofrecen la oportunidad de adoptar un nuevo enfoque en el análisis de su productividad laboral durante este periodo. Al consolidar los datos trimestrales del PIB proporcionados por el INE en una base anual, podemos observar cómo ha evolucionado la productividad tanto por hora efectiva trabajada como por cotizante a la Seguridad Social. Para calcular la productividad laboral por hora efectiva de trabajo, dividimos el PIB de cada año entre el número total de horas efectivas anuales. Por otro lado, para la productividad laboral por trabajador, dividimos el PIB entre el número de cotizantes promedio de cada año.

Utilizando el año 2019 como punto de referencia, en la Figura 3 se puede observar la evolución de la productividad laboral. Se destaca que la productividad por cotizante fue la que más disminuyó durante la pandemia, dado que, como se mencionó previamente en relación a los ERTE, el número de cotizantes no se redujo tanto como las horas efectivas de trabajo. Sin embargo, a pesar de esta disminución, la productividad de los trabajadores no solo recuperó los niveles prepandemia en 2022, sino que también experimentó un aumento del 8,2 % en 2023. Esto permitió cerrar completamente la brecha con la productividad en horas efectivas, la cual no disminuyó durante lo peor de la pandemia, manteniendo una tendencia ascendente constante.

Figura 3. Productividad laboral (2019 = 1)

Fuente: Elaboración propia con datos del INE y MISSM

En conclusión, según los datos del MISSM, la economía española ha experimentado un crecimiento tanto en el número de trabajadores como en las horas efectivas de trabajo durante este periodo. Además, la productividad laboral ha logrado superar los niveles registrados en 2019. Esto sugiere una mejora en la eficiencia laboral en España, acompañada de un aumento en el empleo a lo largo de este periodo.

[1] https://www.eldiario.es/economia/horas-discrepancias-epa-encuestas-empresas_129_10903071.html

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