La crisis financiera internacional de 2008 -y la posterior crisis económica en la que todavía nos encontramos- ha generado un conjunto de anomalías monetarias en la economía de los EE.UU. (y en cierta medida de la zona del euro) que han hecho quebrar los cimientos de la economía monetaria «estándar» estudiada en los manuales de Macroeconomía.
Las principales anomalías monetarias son: (1) la aparición de tipos de interés negativos de los bonos de deuda pública indiciados por la inflación; (2) la falta de capacidad predictiva de la pendiente de la curva de rendimientos (o el diferencial de los tipos de interés a largo y a corto plazo de los rendimientos de los Bonos del Tesoro) como indicador adelantado de la evolución del producto real; (3) el funcionamiento cuasi nulo del mercado interbancario; (4) el nivel cercano a cero alcanzado por los tipos de interés nominales de las Letras del Tesoro; (5) y el extraordinario aumento de la base monetaria y de las reservas bancarias y la caída del multiplicador monetario por debajo de la unidad.
Centrándonos en esta última anomalía monetaria, el fallo del modelo del multiplicador monetario en las economías avanzadas nos ha obligado a los académicos a «reescribir» nuestra exposición en las aulas de uno de los temas clásicos de las asignaturas de Introducción a la Economía y Macroeconomía: el papel de los bancos en la creación de dinero. Pero también nos veíamos obligados a «reinterpretar» la teoría cuantitativa del dinero, ya que la extraordinaria creación de liquidez no se estaba trasladando a aumentos de la tasa de inflación.
En esta entrada del Blog mostramos que el modelo clásico del multiplicador monetario y la teoría cuantitativa del dinero siguen siendo válidos para algunas economías emergentes. Este es el caso de China.
En el primer gráfico (hacer clic sobre el mismo para verlo más grande) podemos observar como los multiplicadores monetarios en la economía china se han mantenido relativamente estables y no han sufrido una caída brusca (y por debajo de la unidad) como en el caso de EE.UU. De hecho, mantienen niveles desde el año 2000 que fluctúan alrededor del 4%.
En el segundo gráfico se muestra que sigue existiendo una clara relación entre el crecimiento de la base monetaria y la evolución de la tasa de inflación de China.
Creo que mis colegas de las asignaturas de Introducción a la Economía y Macroeconomía de las universidades españolas tienen un sugerente (y complicado) caso de estudio. Se trata de explicar a sus alumnos del segundo cuatrimestre de este curso el distinto comportamiento del modelo del multiplicador monetario y de la teoría cuantitativa del dinero en la economía de EE.UU. y de China.