La generación de confianza se ha convertido en el primer y más
importante reto para la economía española en 2011. Es un deber heredado
y un logro que aún no hemos podido conseguir, inmersa como sigue la
economía en este tobogán de sospechas en torno a la deuda pública y
privada y la capacidad de reactivación económica. La agenda de medidas
es amplia. Sean o no discutibles en su contenido, se trata de un
conjunto de acciones relativamente ambicioso. Es importante, prioritario,
que estas reformas se...